miércoles, 9 de noviembre de 2011

Participantes de Quilpué se lucen en 8º Congreso Explora






Una destacada participación tuvieron los alumnos y alumnas de nuestra comuna que participaron del 8º Congreso Regional Escolar de Ciencia y Tecnología EXPLORA CONICYT, desarrollado los días 7 y 8 de noviembre en la Universidad técnica Federico Santa Maria. Participaron de Quilpué los colegios Daniel de la Vega, Jorge Rock Lara, Antu-Lemu, y José Miguel Infante, que resultó ganador del congreso, en la categoría de educación básica y representaran a la región en el congreso nacional. Nuestras felicitaciones por este gran logro!.
“Estamos muy emocionadas. Ha sido una gran experiencia y esperamos representar a la región lo mejor posible en el Congreso Nacional”. Entre abrazos, aplausos y alguna que otra lágrima de alegría, las alumnas del Colegio José Miguel Infante y su profesora guía, Joyce Maturana, recibieron la máxima distinción que otorga el 8° Congreso Regional Escolar de Ciencia y Tecnología.
“Esto es un reconocimiento muy importante a tantos meses de trabajo y demuestra que alumnos de educación municipal pueden estar al mismo nivel de estudiantes de otros colegios”, comentó la profesora Joyce Maturana. El trabajo de investigación que lidera en compañía de sus alumnas María Paz Baschmann y Estefany Machuca se llama “Los misteriosos asesinos del huerto”, orientado a descubrir porqué las hortalizas de su colegio no logran la productividad esperada.
Formaron parte del 8° Congreso Regional Escolar de CyT un total de 23 trabajos, detrás de los que estuvieron niños, niñas, jóvenes, profesores, asesores científicos quienes compartieron dos días de conocimiento y experiencias en torno a la ciencia. También hubo espacio para el arte y especialmente la música, con un Concierto Tecnológico que fascinó a los asistentes; un taller de relajación para los profesores y una charla científica que los acercó al mágico mundo de la Antártica y a las investigaciones que allí se realizan.


Colegio Daniel de la Vega


Colegio Jorge Rock Lara


Colegio Antu-Lemu




Colegio Jose Miguel Infante, ganador de congreso.


domingo, 2 de octubre de 2011

Alumnos del santiago Bueras recuperan patrimonio local.

Las empecé a mirar y me acordé de lo que nos había dicho el profesor de cómo las usaban los pueblos originarios. Le dije y las vinimos a ver. No sabía que podían tener tantos años", dice aún con algo de asombro Hernán Gómez Ortiz (12). Hace dos años que el niño y sus padres, campesinos, llegaron a vivir a La Retuca, sector de Los Perales, en Quilpué, V Región, donde sin imaginarlo, su ojo observador y perspicaz lo llevó al reencuentro con 10 mil años de la historia antes de Cristo, al descubrir dos piedras tacitas en el jardín de la casa de su tía, al interior de la parcela donde vive. Todo un vestigio arqueológico de los primeros habitantes de esta parte del mundo, el mismo donde vive con su familia.


El niño es el menor de cinco hermanos y alumno de 8º en la Escuela Santiago Bueras de Los Perales. Aquí, con sus 27 compañeros de colegio y motivados por el profesor Andrés Miranda, el único docente junto a la directora, hace un año que comenzó a introducirse en el patrimonio arqueológico y agroecológico de la comunidad rural donde vive. Con talleres una vez por semana, apoyados por textos, imágenes y salidas a terreno, Hernán y el grupo de niños se internan en el tiempo y en el pasado local.
"Los talleres que tenemos con el profesor han sido de utilidad para conocer el pasado, lo que hacían nuestros ancestros y cómo se vivía en la naturaleza. Ellos usaban esto para moler su alimento, para poder alimentarse", explica el niño.



Marco Moncada, investigador y presidente de la Agrupación Tacitas y miembro de la comunidad Lircay, explicó que las piedras "son el único elemento identitario reconocido como tal por todas las culturas étnicas de nuestro país y con más de 10 mil años de existencia, principalmente en la zona central del país, la más poblada".
Similares a un mortero y nombradas como tacitas por su rol contenedor, el investigador explica que éstas surgen al extinguirse la fauna pleistocénica y cuando se modifican los hábitos alimenticios humanos, propiciando el mayor consumo de semillas y granos.

Las piedras eran horadadas directamente sobre afloraciones rocosas o rocas de gran tamaño y fueron usadas por cazadores recolectores para la molienda de semillas. "Los habitantes vieron que las semillas que alimentaban a los grandes animales no podían ser consumidas como fruto y entonces comenzaron a molerlas, lo que hasta hoy se hace, por ejemplo, para conseguir la harina", señala Moncada.
Tres teorías existen respecto de la forma de horadar las rocas: desgaste por uso, por golpe o por la horadación con elementos como arena y cuarzo. Conocidas también como piedras sagradas, se les atribuye condición de altares para sacrificios de animales, como guanacos, donde su sangre se vertía en estas "tacitas", siendo consumida luego por los oferentes. "Hay quienes atribuyen el origen de la costumbre del "ñachi" a rituales arcaicos en piedras "tacitas", dice Moncada. También se las vincula con observatorios astronómicos.


De acuerdo al catastro de la Agrupación Tacitas, en Quilpué existen 50 sitios arqueológicos con "piedras tacitas" que son protegidas como piezas arqueológicas desde 1970 y que se concentran en la zona central, por ser la más poblada a raíz de sus buenas condiciones de habitabilidad.
Con el hallazgo de Hernán, su profesor Andrés Miranda dio inicio a las gestiones que permitieron la donación por parte de la familia del niño de ambas piedras. En un operativo coordinado por el municipio, las piedras fueron llevadas esta semana al Museo de Historia local, desde donde pueden ser apreciadas como parte del patrimonio local.


Fuente. La Tercera, 2/10/11.

martes, 20 de septiembre de 2011

Participando del Congreso Regional de Residuos Sólidos.

En la actividad participaron instituciones ligadas al tema de la investigación y el medio ambiente a nivel escolar; el Grupo de Residuos Sólidos (GRS) de la Escuela de Ingeniería en Construcción de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el programa educacional para talentos académicos Beta, EXPLORA CONICYT Coordinación Región de Valparaíso, la Secretaría Regional del Medio Ambiente, la Cátedra Unesco de Ingeniería Ambiental UC España- PUCV Chile, con la colaboración de las empresas Stericycle y Compost Chile.

Forjadores del colegio Antu-Lemu con profesor Marcel Szanto.

A la iniciativa inédita en la región, asistieron una selección de establecimientos educacionales de la Región de Valparaíso, representados por estudiantes entre 6° de Educación Básica y 4° de Educación Media, de colegios municipalizados, subvencionados y/o particulares, los cuales presentaron trabajos de investigación científica en la temática de Residuos sólidos Urbanos.


Marcel Szanto Narea, Director de GRS, manifestó la importancia de generar espacios que permitan un incentivo y apoyo a las investigaciones en residuos, valorando los logros conseguidos por los escolares que expusieron sus interesantes proyectos y los resultados de sus investigaciones en temas de compostaje, lombricultura, biodegradabilidad y gestión de residuos.

Entrevistados por UCVTV

Por su parte, el seremi del Medio Ambiente, Hernán Brücher Valenzuela, valoró la actividad indicando "Una vez más es posible evidenciar cómo la coordinación intersectorial e interinstitucional y el trabajo en red, potencian y generan un mayor impacto de los diversos programas de educación para el desarrollo sustentable", del mismo modo, señaló que "resulta fundamental que los procesos educativos garanticen el conocimiento, comprensión y compromiso de los estudiantes con un desarrollo sustentable para nuestro país. Este Congreso ciertamente cumple con esa importante misión, incentivando la formación de niños(as) y jóvenes con un pensamiento sistémico, interdisciplinario y orientado a la resolución de problemas; desarrollo de capacidades metodológicas y de investigación de la realidad en que viven".
También participaron el Colegio Leonardo da Vinci, Colegio Antu Lemu, Colegio Bordemar, Grupo Beta de la PUCV, Colegio Valle del Aconcagua y Liceo Agrícola Profesor Víctor Olguín Morales.